sábado, 26 de julio de 2025

Me doy permiso para empezar de nuevo

Después de mucho perderse, al final por lo visto uno vuelve a encontrarse. Hoy vuelvo a mí. Hoy simplemente desperté con ganas de escribir. Es esa partecita de mí que me invita a volver a conectar con las mis profundas aficiones, las letras. O quizás eres tú, Sr. M, que me sacaste de que pronto  del foco, de la rutina y me hiciste sonreír, y sentir mariposas en el estómago como me dijiste, las mariposas que están ahí, sin aviso previo, y sobre todo, sin siquiera conocerte, ni haberte visto nunca. Una verdadera locura, un verdadero proceso irracional que posiblemente no tenga ningún sentido. Creo que los neuropsiquiatras probablemente no podrán explicar como un cerebro que procesa tan bien, realiza análisis complejos y es perfecto en sus conexiones neuronales, de pronto, simplemente deja de pensar, frente a una atracción, a algo que de verdad carece de toda explicación, y es entonces que el corazón todo lo impregna y empieza a latir mil por hora, y el cerebro pierde su parte más analítica, deja un poco de funcionar, queda en "stand by". Creo que hoy, a mis 42 años, me he vuelto a sentir esa joven, pasional, medialoca como me sentí algunos años, buscando el amor, buscando la conexión, de cuerpo, de alma y de mente. Y como dice por ahí, la tarjeta que me he confeccionado a mí misma en el taller de autocuidado del trabajo, "hoy me doy permiso para empezar de nuevo. Hoy me doy permiso para empezar de nuevo, me doy permiso para ser irracional de nuevo, para acercarme a tí y golpearte con un beso, y luego besarte lentamente, infinitamente, en un tiempo detenido, recorrer cada uno de tus rincones, de tu cuerpo y de tu alma, me doy permiso para perderme en tí, en mí, en la locura que nos está sorpresivamente atando, y con ganas de tirarnos en caída libre ¿y no era eso a lo que se refería la tarjeta del trabajo? Who knows.

sábado, 2 de enero de 2021

Simplemente F

Nunca en mi vida había estado tanto conmigo misma. Ha sido tanto que ya estoy aburrida. No soy la mejor compañera. Necesito mayor diversión. Necesito otras personas.
Ayer he retomado las conversaciones con F. Con F fuimos amigos, muy amigos. Conversabamos siempre con profundidad, nunca cosas triviales y eso me encantaba. Teníamos mucho feeling, reíamos mucho. A los 17 años me quedaba hasta las 4 de la mañana mandándonos mensajes, mientras él me hablaba de su gran amor del colegio y yo de mi gran amor, que era su mejor amigo. Él me aconsejaba y yo lo aconsejaba. Y bueno, nos confundimos un poco, nos atrajimos. Como me dijo mi psicóloga, la atracción física en general comienza con una conexión intelectual o mental. En ese entonces, nos distanciamos, yo amaba a otra persona en realidad, a mi pareja, a su mejor amigo. Años más tardes vino el quiebre con mi primer amor, quedé muy mal. F estuvo al lado mío un día en que estaba realmente mal. Me animó a salir, a no quedarme encerrada, respetó mi dolor, me escuchó todo lo que tenía que escuchar. Unos meses después, o más de un año en realidad, nos animamos a salir. Yo ya llevaba mucho tiempo soltera, había terminado la Universidad y no tenía nada que perder ya. Fuimos a bailar. Nos besamos compulsivamente, como si nada importara. Sentí que fueron como tres horas seguidas, sentí que ya no daban más nuestras ganas de tocarnos. Que locura esos años en realidad. Salimos un par de veces más, volvimos a ir a bailar. Volvimos a besarnos. Fue una época muy loca para mí, ya que retomé relaciones con mi último ex y entonces decidí no seguir los encuentros con F. Me enteré de casualidad que estaba pololeando. Entonces chateamos, y le dije que porque no me contó y él me reclamó que yo no le había contado lo de mi ex, que cómo había vuelto con él si nunca le conté nada, y yo le dije que él siempre estuvo pololeando y nunca me contó, que clase de amigos éramos. Y entonces lo entendí, F y yo ya no éramos amigos. Ya no somos amigos, nos estamos mintiendo, le dije. y esa fue la última vez que nos vimos.
Ayer volvimos a hablar como 10 años después. Nuestros hijos tienen la misma edad. Estoy divorciada. Él sigue con su pareja, aunque tuvieron un receso de un año. Volvimos a conversar como en aquellos tiempos, como muy intensamente, como muy real, como sin banalidades. Le conté de mi matrimonio y me contó de lo suyo, y me dijo que sería bueno vernos. Sería super bueno le dije, pero tenemos dos problemas, uno estás casado, dos la pandemia. Se rió. No se si volvamos a hablar. Quizás si. Quizás en que vamos a terminar esta vez, 20 años después de conocernos. 

Sigo siendo yo

Mi vida, corrí mucho como una maratón: la universidad, el amor, el desamor, el magíster, el trabajo intenso, mis pasiones laborales, el ascenso, el nuevo enamoramiento, el matrimonio, la casa, la vida en pareja, la jefa, la maternidad, la hija, el gato, las responsabilidades, el caos, la adultez, el engaño, el desamor de nuevo, el divorcio, la nueva fragmentación, el caos, el insomnio, la vida que seguía corriendo, y yo que me preguntaba quien era yo. EL PARE. El respiro. La meditación, las respuestas. 


Me doy permiso para empezar de nuevo

Después de mucho perderse, al final por lo visto uno vuelve a encontrarse. Hoy vuelvo a mí. Hoy simplemente desperté con ganas de escribir. ...